Volver a ti también es sanar
Después de una relación de abuso, es común experimentar inseguridad, culpa, miedo o sentir que has perdido la confianza en ti mismo. El abuso puede afectar la manera en que una persona se percibe y toma decisiones.
Recuperar la autoestima es un proceso. No significa olvidar lo ocurrido, sino comenzar a reconstruir la relación contigo.
¿Cómo puede verse afectada la autoestima?
Algunas señales pueden ser:
- Dudar constantemente de tus decisiones.
- Sentirte culpable por poner límites.
- Pensar que no eres suficiente.
- Tener miedo de estar solo.
- Buscar constantemente aprobación.
- Dificultad para reconocer tus propios logros.
¿Cómo comenzar a reconstruirla?
Reconoce lo que viviste
Identificar conductas de control, manipulación o violencia puede ayudarte a comprender que el abuso no define tu valor personal.
Aprende a poner límites
Los límites saludables permiten expresar lo que necesitas y proteger tu bienestar.
Cuestiona pensamientos negativos
Desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) se pueden identificar pensamientos dañinos y trabajar en interpretaciones más realistas y saludables.
Recupera tus espacios
Volver poco a poco a tus intereses, amistades, proyectos y actividades puede ayudarte a reconectar con quién eres.
Preguntas frecuentes
¿Es normal sentir culpa después de una relación de abuso?
Sí. La culpa puede aparecer después de experiencias de manipulación o violencia, pero trabajarla profesionalmente puede ayudarte a comprenderla.
¿Puedo recuperar mi autoestima?
Sí. La autoestima puede fortalecerse mediante un proceso terapéutico y cambios progresivos en la relación contigo mismo.
¿En qué consiste el programa Volver a Mí?
Es un espacio orientado a acompañar el proceso de reconstrucción personal y fortalecimiento de la autoestima después de una relación de abuso.
Da el primer paso
Volver a confiar en ti puede comenzar con un primer paso. Conoce el programa Volver a Mí y solicita información sobre el acompañamiento psicológico disponible.
Aviso profesional
Este contenido es informativo y no sustituye una evaluación o tratamiento psicológico individualizado. En situaciones de violencia activa o riesgo, busca apoyo profesional y servicios de emergencia correspondientes.
